La parmigiana es un plato del sur de Italia, que se asemeja a una lasaña, pero sustituye las láminas de pasta por rodajas de berenjena fritas. Esta versión es una adaptación de la receta tradicional, para convertirla en una parmigiana ligera, pero con el mismo sabor y atractivo que la receta original.
INGREDINTES
½ Berenjena
¼ Cebolla blanca
½ Zanahoria
200 g de tomate triturado
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Queso parmesano
Albahaca
PREPARACIÓN
En primer lugar, cortamos en la berenjena en rodajas y la marcamos durante un par de minutos, por cada lado, en una sartén con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta.
Mientras tanto, cortamos la cebolla y la zanahoria en daditos pequeños y las añadimos a una cacerola con un poco de aceite de oliva y sal.
A continuación, ponemos el tomate triturado y unas hojas de albahaca y cocina la salsa de tomate al menos durante 15 minutos.
Cuando ya tengamos toda la berenjena marcada y haya pasado el tiempo de cocción de la salsa, montamos la parmigiana.
Ponemos a precalentar el horno a 180ºC y mientras tanto preparamos una bandeja y extendiendo papel vegetal.
Para montar la parmigiana intercalamos rodajas de berenjena y las cubrimos con salsa de tomate. Repetimos el proceso hasta poner cuatro rodajas de berenjena y rallamos queso parmesano por encima.
Podemos sustituir el queso parmesano por tu queso favorito, aunque recuerda consumirlo con moderación puesto que los quesos más curados son los que más grasa y sal tienen
Cocinamos en el horno durante 10 minutos, hasta que veamos que el queso se ha gratinado.
Por último, sacamos la parmigiana del horno y la dejamos enfriar durante unos minutos antes de servir.
Receta de Elisa Escorihuela